lunes, 14 de junio de 2010

Ciento sesenta

Recuerdo… como se asomaba lentamente noviembre y nos acaricia las mejillitas suavecito, en un viaje corto, hacia nuestro refugio imaginario…
La música y tu mano tocando mi mano me acompañaban dulcemente en el tiempo susurrando algunas frases tenues, me amas y yo te amo.
Me hamacas despacio.
La hermosa y radiante luz del sol… se reflejaba tan clara… se traslucía en la silueta de las hojas verdes llenas de primavera…Como nosotros, llenos de color! No nos falta nada.
Que rápido va este vehiculo…rojo sobre la calle. Que excitante es escucharte mientras pasa el mediodía en este momento. brillando. Te quiero cada vez más dentro de mí. Y que me lleves a dormir en silencio…
Tu voz hace de canción de cuna. Tus brazos de almohada… Tus ojos me están cautivando y voy colgada en un viaje que es como un flash o un rayo instantáneo… Fuerte como vos que me estas cuidando. Te amo tanto…
Recuerdo como en ese film real nos abrazamos, nos perdimos en besos y palabras de amor innato. No hay nadie más que vos y yo cuando nos besamos.
En un viaje corto y repleto de saltos súbitos sobre el asfalto… otra vez me deje envolver por tu calido rostro que dibuja caminos entre flores y pájaros. Hermoso paseo sentada a tu lado.
Esa música… es la banda de sonido… Tu cuerpo el mejor escenario y el único impulso que logra llevarme y traerme a donde nunca antes fui porque le tengo confianza a todo lo que tiene tu rasgo. Te amo tanto, vos sabes guardar mis sueños sin lastimarlos.
Sigamos viajando… es justo ahora cuando mas quiero llegar a vos porque me estas llamando, me decís demasiadas cosas cuando me miras tan profundo sin que se muevan tus labios. Sos tan diferente, tan perfecto… y nunca soltaste mi mano.
Solo quiero que dure mil años esta excursión que me alivia porque te estoy mirando o que nos quedemos metidos en tu cama hasta que termine la vida. Mis días con vos están llenos de alegría… simple y espero que no sea efímera.